Podría estar pescando. En vez de eso, me postulo.
No tenía planeado postularme al Congreso. Después de 37 años de servicio público, en la Fuerza Aérea y en el servicio civil, me había ganado el derecho a descansar. Podría estar pasando más tiempo con mi familia. Podría estar pescando. Podría estar disfrutando de la jubilación.
Pero ese no soy yo.
Crecí creyendo que si trabajas duro, sirves a tu comunidad y juegas con las reglas, este país te va a dar una oportunidad. Esa creencia formó mi vida, desde un hogar sindicalizado, al servicio militar, a una carrera en el servicio público.
Y últimamente, he visto a demasiadas personas que hacen todo bien quedarse atrás. He visto a familias trabajadoras pasar dificultades. He visto cómo las oportunidades se reducen. He visto la política convertirse en poder en lugar de servicio a la gente.
En algún momento, quedarme al margen dejó de ser una opción.
Así que di el paso.